viernes, 25 de junio de 2010

Melancolía y nostalgia, o la creación de una nueva palabra para definir un estado de ánimo...?


La Melancolía se define como una psicosis que se caracteriza por depresión profunda, dolor moral, sentimiento de culpabilidad, de desmoronamiento, de autodesprecio, afecciones que van acompañadas por inhibición psicomotriz, lentitud del pensamiento y malestar corporal de tipo hipocondríaco. Un cuadro que puede colocar al paciente al borde del suicidio. Esta enfermedad, igual que la tuberculosis, fue elevada a la categoría de sublime por el romanticismo. Estuvo presente en nuestra cultura y en nuestra lengua desde siempre, sufriendo diversas modificaciones (melangía, metralgía, melarchía... ) que no prosperaron. Debido a su buena prensa, la melancolía ha sido objeto de obras literarias y pictóricas.
Inicialmente denominada melancolía y frecuentemente confundida con ella, la depresión es uno de los trastornos psiquiátricos más antiguos de los que se tiene constancia. A lo largo de la historia se evidencia su presencia a través de los escritos y de las obras de arte, pero también, mucho antes del nacimiento de la especialidad médica de la psiquiatría, es conocida y catalogada por los principales tratados médicos de la antigüedad. El origen del término melancolía se encuentra, de hecho, en Hipócrates, aunque hay que esperar hasta el año 1725 en el que se la rebautiza con el término actual de depresión

La Nostalgia describe un anhelo del pasado. La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona normal puede tener. La nostalgia es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido y que ahora ya no se tiene. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de niñez, una persona, un cierto juego o un objeto personal estimado.
Los estudios muestran que muchas personas creen que en años o décadas pasadas las personas estaban mejor de lo que están ahora, con un nivel de vida más alto. Esta creencia es muy típica de la nostalgia. Los artículos en la Cultura Pop a menudo pueden provocar un sentimiento fuerte de la nostalgia.
La nostalgia ya no se refiere a una enfermedad, sin embargo puede conllevar síntomas que son tanto verdaderos como físicos en la naturaleza. Estos síntomas pueden incluir, opresión en el pecho y/o garganta, el dolor en la boca del estómago, y se sabe que la nostalgia puede llevar a la desesperación.
La nostalgia no es definible científicamente, distintos pensadores han hablado de ella: Nostalgia es la sublimación en la indeterminación de un anhelo del alma desbordado en la materia, “como un amar sin ser amado y como un dolor que sentimos en miembros que no tenemos”; por el cual se transparenta un “echar de menos lo que no somos”, y la aceptación de que nos encontramos “incompletos y mancos”.
La nostalgia mezcla “un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en fin un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.”


Por lo tanto podríamos decir que una persona "melancostálgica" (termino que aún no existe según la RAE) podría ser aquella cuyos sentimientos reúnen ambas definiciones, osea: una nostalgia por los tiempos que ya no volverán, pero cargado de un fuerte sentimiento de dolor, de tristeza y desánimo. Sin embargo por tratarse de un termino cuyo significado no existe, me gustaría tomarme la licencia de darle un tinte más personal y tratar a la "melancostalgia" como aquel estado de ánimo que no nos permite disfrutar del presente, debido a que en un futuro no muy lejano también sufriremos de nostalgia y melancolía por estos momentos presentes que inevitablemente ya no volverán. Osea que se trata de un estado anticipado de melancolía y nostalgia por sucesos actuales que dentro de unos años serán parte del pasado. Como soy una persona melancostálgica, sé de antemano que dentro de unos años sentiré una profunda sensación de nostalgia y melancolía cuando recuerde los días en que realicé estos escritos. Todo esto siempre y cuando se lo acompañe con fuertes dosis musicales (a manera de banda sonora) de interpretes tales como Joy División, The Smith, Radiohead o cualquier representante del mejor British Pop salido de un sótano Manchesteriano en una fría y lluviosa tarde de otoño.



Todo tiempo pasado fue mejor...?

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e ninguna manera, en todo caso, solo algunos sucesos del pasado pudieron ser mejor. Generalmente solemos exacerbar ciertos momentos vividos por el mero hecho de que no volverán a suceder, por lo tanto no debemos caer en la confusión de que son recordados como momentos "más felices" o simplemente "mejores" a los de hoy en día.
Cuando suelo recordar épocas de la escuela primaria, parecen aflorar desde los más recónditos huecos de mi conciencia, innumerables momentos de felicidad plena, sin embargo debo reconocer que no siempre fui feliz durante la primaria. Muchas veces me enojé, muchas veces tuve miedo y muchas veces preferí estar en mi casa antes que en la escuela.
El mejor ejemplo para reconocer que no todo tiempo pasado fue mejor, es darse cuenta que nuestra insatisfacción o infelicidad actual, será transformada en nostalgia y melancolía el día de mañana, cuando recordemos los sucesos del presente.

Se puede evitar la melancostalgia...?
Una vez que nuestro ser interior es conciente de la existencia de la melancostalgia no hay marcha atras, es imposible evitar que nuestro presente se vea afectado por aquella congoja futura de un presente que pasó y que ya formará parte del pasado. Sin embargo el simple hecho de saber sobre su existencia puede ayudarnos a atenuar esa desagradable sensación de que todo tiene un final inevitable en algún momento. De la misma manera que cuando necesitamos que el tiempo pase lo más rápido posible no debemos mirar el reloj porque parecerá que el tiempo no transcurre, la mejor manera de tratar de que este presente no siga de largo, es precisamente ser concientes a cada momento de su corta duración, y aprender a vivir como el último día, cada día de nuestras vidas. Pero por favor que esto no suene a consejo de "libro de autoayuda" no quisiera adentrarme en tierras lejanas, amigas de ciertos pensamientos orientales, no me vean como un maestro de tunica blanca y cabeza rapada, ya que esto va más allá de la autoayuda espiritual, esto es simplemente un consejo de alguien que vive escapando al paso del tiempo, no por el miedo a la vejez, sino más bien por el miedo al desvanecimiento del presente y a la melancólica sensación de no haber disfrutado lo suficiente del pasado en el momento en que este fue presente.

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